En la agricultura moderna, muchos de los problemas que afectan el rendimiento no aparecen de forma inmediata ni son evidentes a simple vista. Un cultivo puede verse verde, uniforme y con buen desarrollo aparente, mientras ya está enfrentando estrés hídrico, limitaciones radiculares o desbalances que comenzarán a impactar la producción días o semanas más tarde.
En este escenario, el NDVI se ha consolidado como una de las herramientas más relevantes de la agricultura de precisión, permitiendo detectar variaciones tempranas en el vigor del cultivo y anticiparse a problemas que, desde el suelo, aún no son visibles.
¿Qué es el NDVI y para qué sirve en la agricultura?
El NDVI (Normalized Difference Vegetation Index) es un índice de vegetación obtenido a partir de imágenes satelitales o aéreas. Su cálculo se basa en la diferencia entre la radiación que las plantas absorben en el espectro rojo y la que reflejan en el infrarrojo cercano, lo que está directamente relacionado con su actividad fotosintética.
En términos prácticos, el NDVI permite evaluar el vigor y la salud del cultivo desde el aire, identificando diferencias de desarrollo que no siempre son detectables durante una inspección visual en terreno.
En la práctica agrícola, el NDVI se utiliza para:
- Monitorear el vigor del cultivo
- Evaluar la uniformidad dentro de un cuartel
- Detectar estrés en etapas tempranas
- Analizar la evolución del cultivo en el tiempo
Seguimiento del cultivo con imágenes NDVI: más que una fotografía
El verdadero valor del NDVI no está en una imagen aislada, sino en la posibilidad de realizar un seguimiento continuo del cultivo. Comparar imágenes a lo largo del tiempo permite identificar cambios de vigor, evaluar la respuesta a decisiones de manejo y anticipar problemas antes de que se manifiesten de forma visible.
A través de la plataforma CropX, los agricultores pueden acceder a imágenes satelitales NDVI de sus predios, con actualizaciones frecuentes -normalmente cada 3 a 5 días, dependiendo de la disponibilidad satelital y las condiciones climáticas- lo que permite un monitoreo permanente y sistemático del campo.
Este seguimiento facilita:
- Detectar cambios de vigor entre fechas
- Comparar sectores dentro de un mismo cuartel
- Evaluar el impacto de ajustes de riego u otros manejos agronómicos
Cuando el cultivo “se ve bien”, pero ya está en estrés
Uno de los principales límites del monitoreo tradicional es que suele llegar tarde. Cuando aparecen síntomas visibles como pérdida de vigor, desuniformidad o amarillamiento, el estrés ya ha estado presente durante un periodo prolongado, afectando el potencial productivo.
Esto suele derivar en:
- Decisiones reactivas
- Menor eficiencia en el uso de agua y fertilizantes
- Pérdidas productivas difíciles de recuperar
El NDVI permite adelantarse a este escenario, identificando sectores que comienzan a comportarse de forma distinta cuando el cultivo aún se ve homogéneo desde el suelo.
¿Qué información entrega realmente el NDVI?
Es importante entender que el NDVI no entrega un diagnóstico agronómico por sí solo. Su función principal es mostrar dónde el cultivo no está respondiendo como se espera, ayudando a focalizar recorridos y análisis en terreno.
A partir de los mapas de vigor NDVI, es posible identificar:
- Sectores con desarrollo limitado
- Diferencias internas dentro de un cuartel
- Zonas cuya evolución no sigue la tendencia general del campo
Esta información permite priorizar decisiones y evitar manejos uniformes en sistemas productivos que, en la práctica, son altamente variables.
El límite del NDVI: muestra el efecto, no siempre la causa
Un aspecto clave en el uso del NDVI es reconocer sus límites. Un bajo vigor detectado por imágenes satelitales puede estar asociado a múltiples factores: déficit o exceso de agua, problemas de infiltración, compactación del suelo, restricciones radiculares o variabilidad textural.
Por ello, interpretar el NDVI de forma aislada puede llevar a conclusiones erróneas. Para que esta información se traduzca en decisiones efectivas, debe complementarse con datos que expliquen lo que ocurre bajo la superficie del suelo.
NDVI y sensores de humedad de suelo: una combinación clave
Aquí es donde el monitoreo de suelo cobra un rol fundamental. Mientras el NDVI refleja la respuesta del cultivo en superficie, los sensores inteligentes de humedad de suelo CropX permiten analizar el comportamiento real del agua en el perfil, midiendo humedad y temperatura a distintas profundidades y entregando información objetiva por sector.
La integración de ambas tecnologías permite:
- Entender el origen de los problemas detectados por NDVI
- Ajustar láminas y frecuencias de riego con mayor precisión
- Corregir manejos antes de que el estrés impacte el rendimiento
Esta combinación transforma el NDVI en una herramienta verdaderamente operativa dentro de la agricultura de precisión, avanzando desde un manejo reactivo hacia decisiones basadas en datos reales y medibles.
NDVI, riego y agricultura de precisión en Chile
En Chile, donde la escasez hídrica, la variabilidad climática y la heterogeneidad de suelos son desafíos permanentes, el uso integrado de NDVI e información de suelo se ha vuelto especialmente relevante.
Blass, como representante oficial de CropX en Chile, pone a disposición de agricultores y asesores agrícolas una solución que combina imágenes satelitales NDVI, sensores inteligentes de suelo y una plataforma de análisis que permite optimizar el riego, mejorar la uniformidad del cultivo y tomar decisiones oportunas, adaptadas a la realidad productiva local.
Anticiparse para decidir mejor
El NDVI permite detectar problemas antes de que el cultivo los muestre visualmente, sin embargo, esto es solo el primer paso. Integrarlo con información real del suelo es lo que permite tomar decisiones precisas y oportunas.
Hoy, los agricultores en Chile pueden acceder a esta tecnología y transformar la forma en que se gestionan el riego y alcanzar el potencial productivo de sus campos.


